El otoño se cubre de un rojo arrebatado.
Rojo.
Rojo.
Rojo el cielo,
La tierra, roja.
Rojo el sol,
El monte,
La nube herida.
Roja la verde hoja.
El aire huele rojo
Y en rojo silencio
Espera paciente
Que vuelva la niña.
Que vuelva voraz,
Desenfadada,
Desinhibida. Así. Como son las niñas.
Que vuelva y se vaya. Que ya volverá.
Que en el ir y volver está la vida.
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Publicado por Marta
Me gusta filosofar, cantar Gavilán o Paloma usando un palo de escoba como micrófono, las conversaciones con chispa, los hombres (sobre todo los míos), el chocolate y un montón de cosas más que no caben aquí. Lo leo todo -hasta los ingredientes de las galletas- pero no me suelo acordar de casi nada. Ni fechas, ni nombres, ni caras. Sólo canciones. Y me encanta que me quieran.
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“Roja la pasión
Roja la herida
que va curando
poco a poco”
Gracias por tu poesía
Hermosura de poema. Besos a tu alma.