Estrella de mar


 

No sé nombrar el instante concreto

el momento preciso

el fiel de la balanza del antes y el después

porque el tiempo es elástico

y un segundo es infinito

y se puede fraccionar en centésimas, milésimas, micronésimas

ilimitadamente.

No sé decir cuándo,

tras nuestra última mirada,

tú dejaste de ser tú

y yo dejé de ser yo.

 

No sé decir el momento pero existió

porque hay cosas que existen aunque no puedan ser nombradas

como no hay palabra que amarre al entendimiento

el verdadero significado de un olor

más allá que el olor mismo.

 

No sé cuándo pero sí,

me convertí en estrella de mar

y al ritmo de las ondulaciones oceánicas

silenciosamente

regeneré el miembro que me había sido amputado.

Lenta pero inexorablemente

te reconstruí en mí

mediante acumulaciones calcáreas

y salinas

vertidas gota a gota

con la precisión y paciencia de una estalagmita.

 

Me achiqué dentro de mi caparazón

para hacerte un hueco

Y ahora respiras por mis pulmones

miras por mis ojos

hablas por mi boca

tocas por mis dedos.

No encontré mejor forma de dejar de echarte de menos

que mutar y alojarte en mí.

Dejar de ser yo para ser tú también.

 

Tú ya no eres tú y yo ya no soy yo

pero este nuevo equinodermo

no está tan mal. Me gusta

ser un bicho abisal.

 

Rehaz tu vida

me dice mi amigo.

Como si fuera tan fácil

encontrar a alguien que te guste a ti,

me guste a mí

y que a su vez

se sienta cómodo

con una estrella de mar.

¿Rehaz tu vida?

Ya la rehice en realidad.

Vivo una existencia nueva

y la contemplo con el mismo asombro

alucinado

dolorido

sonriente

que dedico a las estrellas

en la noche de San Juan.

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7 comentarios en “Estrella de mar

  1. se debería poder amar todo en una persona, el esófago, el hígado, los intestinos. a lo mejor esas cosas no se aman por falta de costumbre, si se las viera como se ven nuestras manos y nuestros brazos, tal vez se sintiera amor por ellas. las estrellas de mar deben de amarse mejor que nosotros, porque cuando se extienden sobre la playa al sol sacan sus estómagos para que les dé el aire y todo el mundo pueda verlo. me pregunto por donde podríamos sacar el nuestro, si por el ombligo.
    “Jean-Paul Sartre”
    me ha encantado tu poema Marta. un fuerte abrazo.

  2. Hermoso, sincero, tierno… que mejor forma de describir un gran amor que perdura a pesar de la dura desaparición de la persona a la que amas. Besos querida amiga

  3. Alguien dijo en un momento determinado que no sabía escribir poesía. ¿Se puede decir algo mejor sobre el amado ausente y de mejor forma? Yo creo que no. ¡Qué suerte tuviste de conocer a esa persona que después del tiempo transcurrido sin él todavía te inspira estos pensamientos! Maravillosos los dos.

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