La caja de los tesoros


Cuando yo era niña la navidad se anunciaba cuando Tejidos Villamana cambiaba en sus escaparates las mantas por los juguetes. Un escaparate para los niños y otro para las niñas, con sus carritos, sus muñecas y sus cacharritos de cocina. Ahora que los niños eligen sus juguetes en los catálogos que nos envían a casa, yo creía perdido para siempre ese brillo que se nos ponía en los ojos ante la evidencia de que lo maravilloso estaba ahí, al alcance de nuestra mano, justo detrás del cristal de Tejidos Villamana.

Pero ayer me fui con mi chiquillo al supermercado para comprar la comida de navidad. Y entre el armario de los congelados y los estantes de las verduras encontramos una isleta repleta de dulces ordenados por sabores y precios. Polvorones, mantecados, hojaldres, dulces de gloria, mazapán. ¡Y peladillas, mamá! Mi pequeño, que es absolutamente laminero, corría y saltaba alrededor de la isleta con bolsas que iba llenando con total devoción. Mamá, ¿y de estos también podemos? También hijo, también.

Llegamos a casa y el rey del dulce me dice “espera, tengo la solución perfecta”. Y viene al momento con una caja de lata, donde antes hubo un panettone y que ahora guardaba no se sabía qué. Pusimos en la lata nuestros recién adquiridos tesoros, también las peladillas, unas frutas de aragón que guardaba en el armario y unas grageas de chocolate y menta. Mientras mi chiquillo hundía sus manos en los dulces y aspiraba el olor a almendra, a canela y clavo, sus ojos brillaban como dos soles, justo como si estuviéramos delante de Tejidos Villamana.

Ahora va y viene todo el día a la caja de lata, se la enseña a las visitas, coloca en fila los distintos dulces y se mete peladillas en la boca cuando no le miro. El suelo está sembrado de miguitas de polvorón.

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2 comentarios en “La caja de los tesoros

  1. ¿Ves, qué bien vino la lata de panettone? Antes sirvió un tiempo para los ‘mañanitos’.
    Ahora ha cambiado su utilidad, pero vaya, dulce al fin y al cabo.
    Iremos rellenándola conforme rebajen los efectivos-golosina.

  2. ¡Qué útiles son esas latas! Yo también tengo una lata de dulces, en todas sus versiones, que buscan los chiquill@s y alguno no tan chiqui, cuando vienen de visita. Besos

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