Agosto


Me prometí a mí misma que el mes de agosto sería mi tiempo de creación, ése en el que iba a hacer todo lo que durante le resto del año no puedo por falta de tiempo. Hacer pasteles, ordenar armarios, escribir un libro… Nada. No he hecho n-a-d-a salvo perrear e irme de vacaciones. Ni siquiera tenía fuerzas para encender el portátil y escribir unas líneas en el blog. Lo siento.
Creo que esto es el síndrome veraniego (hasta hace unos años nadie sufría de síndromes, porque no había tiempo para tonterías. Pero ahora que formamos parte de una sociedad postmoderna y desarrollada, los tenemos todos: el síndrome navideño, el postvacacional, la depresion postparto, el síndrome de postadolescencia y el de Estocolmo).
Agosto empezó con una comida con mi CMYBDCTMV (Cuarteto Masculino Y Bastión Del Componente Técnico de Mi Vida), a los que estoy infinitamente agradecida por su amistad, por sus conocimientos y por tratarme como uno más de ellos. Me encuentro muy cómoda entre hombres que se olvidan -al menos en parte- de que soy una mujer.
El día de mi cumpleaños fue insospechadamente feliz. Estaba prácticamente sola: no estaba mi madre, ni mis hijos, ni mis amigos… Agosto tiene esas cosas. Pero a pesar de todo pasé un día estupendo que cerré yéndome al Roble con mi fiel Simba. Él correteaba feliz entre los melocotoneros y yo miraba cómo le acariciaba la luz del atardecer y lo volvía dorado. Escuché el rumor de los chopos mecidos por el viento, el tintineo de las hojas del tilo, el susurro de las ramas del roble allá en lo alto. Aspiré el olor alimonado de la hierbaluisa, el aroma resinoso de las bolas del ciprés, el perfume de los tomates a los que casi se podía escuchar madurando en las matas. Acaricié la hierba, la piel aterciopelada de los melocotones, las hojas del laurel, la corteza del roble, la menta, las catalpas delicadas y las higueras. Y allí, a solas con mis ausentes, disfruté con todos los sentidos de ése que es mi hogar más íntimo.
Os lo quería contar porque el Roble es mucho más que un lugar. Es como un útero materno, como una arcadia feliz, mi atlántida. Allí está todo lo que preciso y nada de lo que no está allí me es necesario. Está poblado de todo lo que amo. Y allí siguen todas las risas, todas las canciones, todas la presencias, todos los amigos, los hijos y su crecimiento, y mi amor, claro, allí sigue en cada rincón. A veces su recuerdo se me hace tan presente que tengo que marcharme. Pero habitualmente no sucede eso, simplemente en el Roble soy feliz con toda esa mochila que llevo bajo mi piel.
Y paseando entre las adelfas pensé que tengo suerte, mis queridos inexistentes lectores. A pesar de lo que pueda parecer soy muy afortunada porque estoy rodeada de personas excepcionales que, sorprendemente, me regalan su cariño y su compañía.
No creáis, no todas las personas son iguales, ni todos somos lo que parecemos. Otro día os cuento las correrías por Valencia y Cádiz. A mí me han hecho pensar que la vida es más compleja de lo que parece (eso no lo digo yo, lo dice Drexler). Ahora bien, antes de dejaros descansar, permitidme que os diga una cosa: Valencia me gusta para tres días pero al cuarto me satura. Pero el día que yo sea asquerosamente rica y no me encontréis en casa, buscadme en Cádiz. Allí estaré, en una de sus playas vírgenes viendo cómo el viento encabrita el agua y cómo se pone el sol sobre el horizonte. Igual hasta aprendo a bailar flamenco, a cantar por alegrías y a tocar el cajón. Total, como seré asquerosamente rica, nadie se atreverá a decirme que me calle porque soy una cacatúa patética y que lo deje estar.
Y otra cosa: se está acercando el gran momento. Sólo faltan tres semanas para el acontecimiento musical del siglo… Iros preparando…

Anuncios

Un comentario en “Agosto

  1. Cada día he mirado tu blog y hoy me has alegrado el corazón. Un besico muy grande Martica, tenía ganas de volver a leerte.Por cierto , yo esperaré con impaciencia el bis del show en fin de semana. que no puedo ir el lunes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s